LA CATEDRAL DEL PÁRAMO LUCE SIN CABLES.

En plena campaña de micromecenazgo con Hispania Nostra, la asociación Amigos de Villamorón presenta un nuevo logro.

Las noticias de prensa no sólo informan. Dan a veces pistas para solucionar asuntos estancados a los que se no se ve arreglo.

Es lo que sucedió con el artículo publicado a principios de septiembre del año pasado sobre cables y postes que afean monumentos. En él la periodista jubilada Mery Varona comentaba sus viajes por la provincia observando cómo la instalación de los elementos citados incidía, y no para bien precisamente, en la belleza y contemplación de diversos templos burgaleses.

En ese recorrido Mery Varona visitó la sorprendente iglesia de Villamorón, en el municipio de Villegas, y pudo apreciar cómo un cable eléctrico recorría toda la fachada norte sin prestar además servicio alguno a dicha iglesia, declarada Bien de Interés Cultural en 1994, y por cuya singularidad algunos la denominan la Catedral del páramo.

Y lo que no habían conseguido los Amigos de Villamorón, con el apoyo de Puentipiedra de Villegas, en reuniones con responsables de las partes implicadas, lo consiguió la iniciativa de esta periodista.

Tras el agradecimiento a Mery Varona y la empresa Viesgo, estas asociaciones quieren resaltar que lo que es un logro indudable no debe ocultar la realidad aún perceptible en muchos otros casos, como Varona denunciaba en su artículo.

En la misma ciudad de Burgos ha saltado no hace mucho a los medios  la denuncia de un vecino de Palencia sobre el cableado en el exterior de la Catedral, la Real y Antigua de Gamonal y el Arco de Santa María, que, aunque prohibido, nadie hasta él se había interesado por su retirada. Entienden ambas asociaciones que la responsabilidad de la instalación de estos elementos (cables eléctricos, de telefonía, carteles, etc.) en los monumentos y de su consiguiente retirada debe compartirse entre las administraciones que en su momento dieron los permisos oportunos y las empresas propietarias de los mismos, que los instalaron en una época en la que no se consideraba como en la actualidad ni la responsabilidad social corporativa ni el cuidado de los monumentos y de su entorno.

Ese planteamiento es el que de hecho ya se está siguiendo en otras regiones. Concretamente, en Cataluña una investigación de la fiscalía sobre la elevada mortandad de aves en los tendidos eléctricos ha obligado a la Generalitat catalana y varias empresas eléctricas a ponerse las pilas para buscar una solución mediante un convenio entre las partes. De nuevo en este caso se ha actuado a partir de denuncias.

Pero ante lo mucho que aún queda por hacer en este ámbito sólo un convenio acordado por todas las partes implicadas es el camino correcto; convenio del que tampoco la sociedad civil debería quedar al margen ya que la protección del patrimonio, que hoy no se entiende sin su entorno, es un asunto de todos. Y ahí están el ejemplo y el camino mostrados por una periodista jubilada, un turista palentino y Amigos de Villamorón con su  micromecenazgo con Hispania Nostra:

Enlace al micromecenazgo
Enlace a las fotos de la iglesia sin cables