Se acaba de recuperar la última parte de un tapiz flamenco robado en Castrojeriz por el tristemente famoso ladrón Erik el Belga.

En los años 70, cuando la iglesia de Villamorón se cerró al culto, el Arzobispado decidió llevarse al Museo del Retablo en Burgos lo que había de valor en la iglesia de Villamorón para evitar robos como el que cometió en Castrojeriz y en tantos otros lugares este afamado ladrón, que terminó colaborando con la Guardia Civil para recuperar parte de lo que había robado.

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