A veces se ven sacristías que tienden a ser lugares de almacenaje. No es el caso de la de la iglesia de Villamorón, la Catedral del páramo. Recuperado su suelo hace años, se está ahora restaurando también su mobiliario y dejando el espacio limpio y adecentado, como puede verse en las fotos adjuntas, gracias a voluntarios que se preocupan por estos detalles.




















