Visita a Mediaevum, Sasamón, de representantes de asociaciones de la comarca para conocer dicha exposición y luego reunirse y hablar de posibles proyectos en común.
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Enlace a la noticia publicada en Diario de Burgos, el 24 de diciembre de 2015

 

DIEZ ASOCIACIONES VISITAN EL CENTRO DE INTERPRETACIÓN MEDIEVAL DE SASAMÓN

Mucha agua ha corrido por el puente Trisla de Sasamón. Sin duda, la puente gozó de mejor salud cuando daba paso a bueyes, y carretas de suministro y mercancías. Y también a los carros de guerra, soldados y avituallamiento del castro romano en la Segisamone conquistada a sus antiguos pobladores celtibéricos que conocemos como Turmogos, o Turmódigos.

El encuentro de culturas y civilizaciones diferentes hubo de ser complejo, duro y largo de asimilar, por mucho que el inferior se sometiera al superior, si es que cabe hablar así entre turmogos y romanos. Pero lo que sí es cierto es que estos eran más fuertes. Dos lenguas y alfabetos distintos. Dos maneras diferentes de organizarse familiar, social, económica y políticamente. Si a esto unimos que las huestes romanas eran nuevas, advenedizas, sí; pero más numerosas y mejor organizadas militarmente, la suerte estaba echada a favor de Roma.

Hoy Sasamón, toda Sasamón, incluida la antigua Segisamone, levanta un esplendoroso monumento en una de sus plazas a Caesar Augustus. El emperador que desde aquí organizó la estrategia de dominación de Amaya y Cantabria. Estos reductos aún se resistían al dominio y sometimiento romano bajo una lengua, un derecho, calzadas vertebradoras y civilización comunes. Se dibujaban los límites del mayor, y mejor organizado, imperio de la historia.

Amaya siguió siendo fuerte, y de ella salieron los primeros condes que guiaron el nacimiento de nuevos asentamientos y ciudades burgalesas. Villadiego y Burgos son dos ejemplos que muestran en su localización, trazado, toponimia, arquitectura segura, y economía organizativa la pujanza valerosa de los del s. IX y posteriores.

La economía feudal de estos lugares, asentada en el campo y en la oveja, permitió acreditarse en esos tiempos medievales con comunicaciones, fortalezas y edificios religiosos. De todo ello quedan muestras en Sasamón en su arco y restos de muralla, hallazgos arqueológicos de toda época, pero sobre todo destaca la imponente y esplendorosa efigie arquitectónica de su iglesia, ahora colegiata gótica del XIII, antes románica catedralicia del XI, levantada en la eminencia del poblado.

Amaya, la Peña, sigue siendo la tarta que sorprende, y anima a seguirla en su devenir natural y cultural. Acercarse a conocerla mejor. Con imaginación. Dejando que sea ella, gran vigía, quien nos cuente, y embelese a todos con la historia, con leyendas, y con cuentos infantiles.

Hoy, Amaya, además, es un proyecto cultural provincial, y de ocio familiar, promovido y financiado por la Diputación de Burgos, además de la Consejería de Cultura y Turismo y la Secretaría de Estado de Turismo. Pretende reavivar la comarca Odra y Pisuerga mediante la difusión y cultivo de los valores históricos, arqueológicos, económicos, sociales, artísticos y etnográficos que encierra. Recordar el rico pasado, y mostrar el vivo presente con proyección de futuro. Sentirse orgulloso de la obra realizada, reconocida en los antepasados, nuestros ancestros, y comprometerse con el porvenir. Ese siempre incierto porvenir.

Cuatro villas: Villadiego, Melgar de Fernamental, Sasamón y Castrojeriz son el relieve organizativo ideado por la Diputación, señalando en cada una una faceta cultural, económica o social que anime a acercarse a cada una de ellas, conocer el lugar donde el viajero (peregrino) se encuentra, entroncando con el conocimiento integral de la comarca.

Cuatro centros de interpretación. El de Sasamón, en su iglesia, relativo al Medioevo, que titulan Medievum. El significado del Camino en el de Castrojeriz (Jacobeus). La importancia del agua y pesca en el de Melgar de Fernamental (Pisórica), y el ingenio y los ingenios en Villadiego (Fabulantis).

A conocer el Centro de Interpretación Medieval de Sasamón, recorriéndolo detenidamente, han ido representantes de diez asociaciones culturales. Estas son: Amigos de Villamorón, Puentipiedra de Villegas, Villa de Grijalba, El Torreón de Padilla de Abajo, Las Calzas de Villadiego, El Canalón de Avellanosa del Páramo, Asociación de Jubilados de Villahizán de Treviño, Espliego, Santa Marina de Villandiego, y El Cueto de Villandiego. Sin duda, de esta manera la labor de difusión se extiende. Una muestra histórica con objetos, reproducciones y representaciones audiovisuales se encuentra uno en el recorrido. Los subtítulos en inglés pueden ayudar a muchos turistas.

El encuentro entre asociaciones sirvió también, y de manera fundamental, para tratar de las inquietudes y problemas con que se encuentran actualmente las asociaciones culturales. Asociaciones con años de rodadura, muchas horas y dedicación esforzada y desinteresada, portadoras de opinión para dar más luz a sus proyectos. Logros que se deben conocer, voz que nadie ha de desoír.

Dos cosas quedaron de manifiesto, ante la oyente iglesia, que hizo de puerta fotográfica del grupo. La necesaria unión de fuerzas asociativas en una federación de asociaciones culturales, que promueva proyectos culturales de interés y ámbito comarcal (Odra y Pisuerga). Unión y promoción. La presentación de unísono a las convocatorias de ayudas a proyectos culturales de organismos y fundaciones (Junta, Diputación, Adeco, Fundación “Gutiérrez Manrique”…) para esos proyectos comunes puede ser un avance. Sobre todo por el declive que en estos años ha experimentado el montante económico de dichos organismos destinado a ayudas culturales a asociaciones. Y es que las ayudas se han reducido a la mitad, y más, de lo que venía siendo. Y han desaparecido dedicaciones de partidas. Por todo ello se necesita trabajar con imaginación de manera coordinada.

Burgos, a 12-XII-2015. Antonio