Cercana a Villamorón, la iglesia de Fuenteodra es otro ejemplo de la situación en la que se encuentra el patrimonio de nuestros pueblos. Como ya hicieron en Congosto, algunos promotores de la asociación Valdehumada Viva se han acercado a nuestra asociación para recabar asesoramiento sobre cómo abordar el arreglo de la iglesia de Fuenteodra. No es una tarea nada fácil, porque donde hay poca gente es difícil conseguir justificar el objetivo de las subvenciones para patrimonio y demás necesidades. Como suele decirse: es la pescadilla que se muerde la cola. Deseamos mucho ánimo y suerte a Valdehumada Viva en este proyecto, que sólo podrá seguir adelante si hay compromiso y constancia.
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